Antes de iniciar un proyecto conviene dejar claros los límites, las entregas y lo que no está incluido. Estas definiciones evitan malentendidos y permiten que el trabajo avance con foco.
El encargo cubre el sistema de marca completo: logotipo, paleta cromática, tipografía, usos correctos e incorrectos, y aplicaciones básicas como papelería o plantillas para redes. No incluye la redacción de contenidos ni la producción fotográfica, salvo que se acuerde por separado.
Cada etapa contempla dos rondas de ajustes sobre los entregables aprobados. Las modificaciones que cambien el rumbo conceptual del proyecto, como una nueva dirección visual o un rediseño de la arquitectura de información, se cotizan como trabajo adicional.
Es el conjunto de componentes, tokens de estilo y reglas de uso que permiten escalar la interfaz sin perder coherencia. Incluye tipografía, colores, espaciados, botones, formularios y estados de error o carga. No incluye el desarrollo front-end, aunque podemos coordinar la entrega con tu equipo técnico.
La dirección de arte se cierra cuando el concepto visual, la paleta, la tipografía y las referencias de fotografía o ilustración quedan aprobados por escrito. Los ajustes posteriores sobre piezas ya producidas, como retoques de imagen o cambios de composición, se presupuestan aparte.
El cliente recibe los archivos editables de cada entrega final: vectores, maquetas y documentación de uso. Los archivos de trabajo intermedios, como exploraciones descartadas o versiones previas, no se comparten para evitar confusión sobre cuál es la versión vigente.
El cronograma se define al inicio del proyecto y depende de que el cliente entregue los insumos acordados en las fechas estipuladas. Si una aprobación se retrasa más de cinco días hábiles, la fecha de entrega final se corre en la misma proporción.
No todos los proyectos necesitan el mismo nivel de profundidad. Por eso organizamos el trabajo en formatos claros: desde una identidad puntual hasta un sistema de diseño completo con acompañamiento continuo. Cada formato define entregables, fases y el tipo de relación que tendremos durante el proceso.
Para marcas que necesitan salir al mercado con una imagen sólida en pocas semanas. Incluye logotipo, paleta cromática, tipografía y aplicaciones básicas en redes y papelería. Ideal para emprendimientos en etapa de lanzamiento.
Un sistema de identidad documentado con reglas de uso, variantes del logotipo, iconografía y guías de aplicación. Pensado para empresas que quieren coherencia visual en todos sus puntos de contacto, impresos y digitales.
Interfaces para aplicaciones web y móviles con foco en usabilidad y consistencia. Incluye arquitectura de información, prototipado interactivo y un sistema de componentes que tu equipo pueda escalar sin perder coherencia.
Concepto visual, selección de locaciones, dirección de fotografía y supervisión de retoque para lanzamientos de producto o campañas de temporada. El resultado es una pieza comunicacional con identidad propia.
Un cupo fijo de horas mensuales para mantener tu marca o producto en evolución. Sirve para iterar sobre piezas existentes, preparar materiales de campaña o resolver necesidades visuales que surgen mes a mes.
Revisión de tu identidad o interfaz actual con un informe de hallazgos y un plan de acción priorizado. Si decides avanzar, el rediseño se ejecuta por fases para no interrumpir tus operaciones.
Formatos de colaboración para proyectos de identidad, interfaz y dirección de arte. Cada modalidad define un alcance distinto, con entregables concretos y un proceso claro.
Investigación de marca, arquitectura de mensaje, logotipo, paleta cromática, tipografía, sistema de aplicaciones y guía de uso. Incluye tres rondas de revisión y archivos finales organizados para producción.
Ver casos de aplicaciónAuditoría de interfaz actual, definición de componentes, tokens de estilo, documentación de patrones y biblioteca en Figma. Trabajamos junto a tu equipo técnico para asegurar una implementación consistente.
Ver casos de aplicaciónConcepto visual, art direction de fotografía o ilustración, retoque, piezas para redes y material impreso. Coordinamos producción con proveedores externos si el proyecto lo requiere.
Consultar disponibilidadPara equipos que ya tienen un sistema en marcha: revisión de piezas, ajustes de tipografía o color, y recomendaciones concretas sin rehacer el trabajo existente. Ideal para desbloquear decisiones específicas.
Consultar disponibilidadCada encargo sigue un recorrido claro: primero entendemos el contexto del proyecto, después definimos el rumbo visual y técnico, y solo entonces pasamos a producción. Este esquema resume las etapas que atraviesa un trabajo típico en el estudio, desde el brief inicial hasta la documentación de entregables.
Etapa 01
Revisamos el encargo, el público objetivo y las restricciones reales del proyecto. Definimos qué se necesita comunicar y qué no.
Etapa 02
Analizamos el sector, la competencia y referencias visuales pertinentes. Establecemos un punto de partida documentado para las decisiones de diseño.
Etapa 03
Desarrollamos direcciones visuales alternativas: paletas, tipografías, estructuras de interfaz o conceptos de campaña. Presentamos opciones con criterios claros.
Etapa 04
Profundizamos en la dirección elegida: construimos sistemas de diseño, prototipos interactivos o piezas finales. Iteramos con retroalimentación concreta.
Etapa 05
Probamos el resultado en contexto real, corregimos detalles de coherencia visual y funcionalidad. Documentamos los cambios para mantener trazabilidad.
Etapa 06
Entregamos los archivos organizados, guías de uso y materiales de apoyo. Acompañamos la implementación inicial y resolvemos dudas del equipo interno.